Viajes Contemplativos

De retiro en el Monasterio El Paular de Rascafría (Madrid)

Adentrarme en la vida de los monjes benedictinos, orden que está establecida en el
Monasterio “El Paular” desde 1953, es toda una experiencia mística que eleva.
Retirarse unos días en este lugar es una buena manera para re-conectar con el centro de tu
ser. Disfrutar del silencio, meditar, orar, leer, pasear por el maravilloso entorno natural
donde está ubicado el Monasterio, hacer yoga y descansar son algunas de las actividades
que allí se pueden hacer y que me ayudan a resetear mi Cuerpo, Mente y Espíritu. Además,
sentirte como una más en la comunidad de los monjes al participar de sus liturgias diarias y
compartir, con ellos, comidas en el refectorio, es lo que hace de esta experiencia un
auténtico viaje contemplativo.

El Monasterio cuenta, además, con una fantástica biblioteca de libros que ayudan a ampliar
consciencia de la realidad y de uno mismo, un espectacular claustro con maravillosas
pinturas del S.XVII (obra de Carducho) para poder contemplar, un jardín con plantas
silvestres y aromáticas…Para hacer senderismo por las montañas de alrededor os
recomiendo la ruta al “Tejo del Barondillo” que es uno de los árboles más antiguos de la
Península Ibérica.

 

Este tipo de retiros te ayudan a salir de tu línea de confort para así abrir la puerta a nuevas
perspectivas. Seguramente, muchos de vosotros habréis escuchado hablar del fenómeno
V.U.C.A. Así es como se define al momento actual que estamos viviendo: Volátil, Incierto,
Complejo y Ambiguo. Desde mi humilde experiencia, cuando siento paz interior es mucho
más fácil, para mí, aceptar las circunstancias adversas ya que, me llevan a cambiar la
mirada de lo que acontece y ser más flexible. Una de las propuestas a las que se nos invitó
en una de las charlas de mi retiro en “El Paular” es cambiar la perspectiva negativa de
V.U.C.A por una positiva que consiste en tener: Visión, Comprensión, Claridad y Aceptación.

Confiar (aunque, a veces, no entendamos por qué ocurre lo que ocurre), prestar atención al
momento presente, aceptar los momentos dolorosos como necesarios para la evolución
personal, soltar apegos y etiquetas…Son algunas claves importantes para seguir avanzando
en el viaje interior. Todos tenemos anhelos no cumplidos pero, al final, lo que sucede
conviene porque es algo necesario por lo que tenemos que pasar para nuestra evolución
personal. Y de esto he aprendido mucho en los momen tos que he pasado en “El Paular”.

María de León

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